La industria peruana de palta Hass ingresa a una nueva etapa de desarrollo. En 2026, la superficie cultivada alcanzó más de 87,572 hectáreas, un crecimiento del 5% frente a las 83,529 hectáreas registradas en 2025. Esta evolución refleja una moderación progresiva en la expansión del cultivo, con incrementos del 2% en 2023, 0,3% en 2024 y 0,03% en 2025, muy por debajo del crecimiento promedio anual del 11% registrado entre 2018 y 2022. A pesar de este menor ritmo, Perú conserva la segunda mayor superficie de palta Hass del mundo, únicamente por detrás de México, que cuenta con aproximadamente 258 mil hectáreas.
Este escenario marca un punto de inflexión para una industria que ha construido su posicionamiento internacional sobre una importante expansión productiva. Con una superficie que comienza a estabilizarse, el siguiente impulso de crecimiento estará cada vez más vinculado a la productividad, la calidad de la fruta y la eficiencia comercial, antes que a la incorporación de nuevas tierras. Lejos de representar un retroceso, esta transición abre oportunidades para fortalecer la competitividad de la palta Hass peruana, optimizar el potencial de las áreas cultivadas y promover una mayor participación de la agricultura familiar en el valor generado por la cadena agroexportadora.
Pequeños productores: Protagonistas de la palta Hass peruana
Detrás del posicionamiento internacional de la palta Hass peruana se encuentra una amplia base productiva conformada por 30,409 agricultores, donde la agricultura familiar desempeña un papel fundamental. De este total, 28,732 productores, equivalentes al 94.5%, cuentan con superficies de hasta 5 hectáreas, mientras que 1,522 gestionan extensiones de entre 6 y 50 hectáreas y apenas 155 superan las 50 hectáreas. Esta distribución evidencia el protagonismo de los pequeños agricultores en una actividad que conecta a miles de familias rurales con la cadena agroexportadora.
Más allá de su relevancia comercial, la palta Hass representa una oportunidad de desarrollo económico y social para diversas regiones del Perú. Su amplia base productiva contribuye a dinamizar las economías locales, generar empleo y fortalecer los ingresos rurales, consolidando una industria cuyo crecimiento también plantea el desafío de integrar a los pequeños productores en las oportunidades que ofrece el mercado internacional.
La Libertad concentra la mayor superficie de palta Hass del Perú
La distribución territorial de la palta Hass peruana refleja el desarrollo de importantes polos productivos que sostienen su presencia en los mercados internacionales. La Libertad encabeza la superficie cultivada con 20 mil hectáreas, favorecida por las condiciones climáticas de sus valles costeros, la disponibilidad de suelos agrícolas, el acceso al agua mediante proyectos de irrigación y su conexión logística con los puertos de exportación. Le sigue Lima, con más de 16 mil hectáreas, donde las características de sus valles y su clima permiten el desarrollo del cultivo, contribuyendo a mantener una oferta exportable sostenida.
Por su parte, Ica registra 14 mil hectáreas y Lambayeque 13 mil hectáreas, consolidándose como otros importantes centros de producción. A estas regiones se suman Áncash, con 7 mil hectáreas, y Huancavelica, con 5 mil hectáreas. Esta distribución evidencia la presencia del cultivo en distintas zonas del país, con condiciones productivas particulares que contribuyen a diversificar su base agrícola y fortalecer el potencial de la industria peruana de palta Hass.
Perú consolida su posición entre los líderes mundiales de palta Hass
Perú se mantiene como el segundo país con mayor superficie cultivada de palta Hass a nivel mundial, únicamente por detrás de México, y por encima de Colombia, que registra 40 mil hectáreas. En este escenario, Perú también enfrenta la competencia de otros importantes productores internacionales, entre ellos California, con 21 mil hectáreas; Kenia, con 15 mil; Sudáfrica, con 14 mil; y Australia, con 13 mil, que ocupan el quinto, sexto, octavo y noveno lugar, respectivamente. La posición alcanzada por la industria peruana responde a una combinación de condiciones climáticas favorables, inversiones en tecnología agrícola, desarrollo de nuevas áreas productivas y una ventana comercial que ha permitido fortalecer su presencia internacional.
En el ámbito exportador, Perú cerró 2025 con 723 mil toneladas de palta Hass, un crecimiento del 38% respecto al año anterior. Sin embargo, las perspectivas para 2026 anticipan un escenario más desafiante, con una proyección de 711 mil toneladas, equivalente a una contracción cercana al 2%. Aunque inicialmente se esperaba un incremento del 6%, los efectos del fenómeno El Niño sobre el desarrollo de los árboles obligaron a ajustar las estimaciones. Este panorama pone de relieve la importancia de fortalecer la capacidad de adaptación de la industria frente a las condiciones climáticas, un factor cada vez más determinante para sostener su competitividad internacional.










