En 2025, los exportadores de frutas de América Latina y el Caribe movilizaron US$ 41,099 millones, un crecimiento de 8% que llevó a la región a concentrar el 25% del comercio mundial del sector. Más allá del avance económico, estas cifras reflejan la consolidación de una oferta frutícola que ha sabido aprovechar sus condiciones agroambientales y fortalecer progresivamente sus cadenas productivas para ganar espacio en los mercados internacionales.
Este desempeño evidencia una región cada vez más preparada para responder a las nuevas exigencias del comercio global. La diversidad productiva, el desarrollo de la agroindustria y la capacidad de abastecer diferentes ventanas comerciales continúan ampliando las oportunidades para las frutas latinoamericanas en un escenario donde la calidad, la continuidad de la oferta y la competitividad cobran cada vez mayor relevancia.
Dentro de este panorama, la oferta regional mantiene una marcada concentración: los diez principales países exportadores reunieron el 99% del valor de las exportaciones de frutas de América Latina y el Caribe durante 2025.
Principales países exportadores de frutas
- Chile: Líder en la exportación de frutas de América Latina y el Caribe, gracias a su industria eficiente, diversificada y con capacidad de adaptación. Sostener esta posición exige responder a mayores estándares sanitarios, diversificar mercados y fortalecer su competitividad frente a una oferta internacional cada vez más dinámica.
- Valor exportado: Alcanzando USD 9,707 millones FOB en 2025, crecimiento del 17%.
- Productos clave: cerezas, uvas, avellanas, manzanas, arándanos y avellanas.
- Mercados principales: China, Estados Unidos, Países Bajos e Italia.
- México: Se posiciona como el segundo exportador de frutas de América Latina y el Caribe. Este desempeño responde, en gran medida, a su diversidad climática, que favorece una amplia oferta frutícola. A ello se suman su extensa red de acuerdos comerciales y su cercanía con Estados Unidos. La conexión terrestre con uno de los mayores mercados de alimentos frescos del mundo le permite reducir tiempos y costos logísticos, una ventaja estratégica que fortalece la competitividad de su oferta frutícola.
- Valor exportado: Alcanzando USD 9,553 millones FOB en 2025, crecimiento del 1%.
- Productos clave: aguacates, limones, fresas, frambuesas y mangos frescos.
- Mercados principales: Estados Unidos, Canadá, Japón y El Salvador.
- Perú: En este escenario, gana protagonismo entre los principales exportadores de frutas de América Latina y el Caribe, impulsado por una oferta que combina productividad, calidad y cumplimiento de estándares internacionales. Su capacidad para adaptar la oferta a las exigencias de los mercados globales viene fortaleciendo su presencia internacional y abre nuevas oportunidades para seguir escalando en el comercio frutícola.
- Valor exportado: Alcanzando USD 7,294 millones FOB en 2025, un crecimiento del 13%.
- Productos clave: arándanos, uvas, paltas, mangos, cítricos y frutas congeladas.
- Mercados principales: Estados Unidos, Países Bajos, España, Reino Unido y China.
- Ecuador: Ecuador fortalece su presencia entre los exportadores de frutas de la región a través de la diversificación de mercados y la incorporación de nuevos productos a su oferta internacional. La apertura de destinos para frutas como pitahaya, arándanos, aguacate y mangostán refleja una estrategia orientada a ampliar oportunidades comerciales y ganar mayor presencia en América, Europa y Medio Oriente.
- Valor exportado: crecimiento de 13% frente a 2024, alcanzando USD 4,818 millones FOB en 2025.
- Productos clave: plátanos, pitahayas, piñas, mangos, frutas congeladas y arándanos.
- Mercados principales: Estados Unidos, Rusia, Países Bajos, Turquía y Chile.
- Costa Rica: Costa Rica ha construido su fortaleza exportadora sobre condiciones tropicales favorables y una agricultura orientada a la calidad. La adopción de buenas prácticas, certificaciones y sistemas de trazabilidad refuerza la confianza en su oferta frutícola, mientras el compromiso con una producción responsable contribuye a sostener su competitividad en los mercados internacionales.
- Valor exportado: Contracción de 3% frente a 2024, alcanzando USD 2,684 millones FOB en 2025.
- Productos clave: piñas, plátanos, frutas congeladas, melones y sandías frescas.
- Mercados principales: Estados Unidos, Bélgica, España, Italia y Reino Unido.
- Colombia: Colombia continúa ampliando su presencia en el comercio frutícola internacional, respaldada por una oferta cada vez más diversificada, mejoras en calidad y nuevas oportunidades de acceso comercial. El desafío será sostener este avance frente a la variabilidad climática, los costos productivos y las brechas que aún enfrentan los pequeños productores para integrarse con mayor competitividad a los mercados globales.
- Valor exportado: crecimiento de 20% frente a 2024, alcanzando USD 2,193 millones FOB en 2025.
- Productos clave: plátanos, aguacates, cítricos, mangos y frutas congeladas.
- Mercados principales: Estados Unidos, Países Bajos, Bélgica, Reino Unido y Alemania.
Otros países importantes en la exportación de frutas
El ranking regional se completa con Guatemala, en el sexto lugar, con exportaciones por US$ 1,737 millones, seguida de Brasil con US$ 1,381 millones y Argentina con US$ 808 millones. República Dominicana alcanzó US$ 353 millones, mientras que Bolivia cerró el top 10 con US$ 227 millones, un reflejo de la diversidad de países que participan en la oferta frutícola de América Latina y el Caribe.
El próximo desafío: crecer en un escenario más exigente
El avance de los exportadores de frutas de América Latina y el Caribe confirma el potencial de una región que ha convertido su diversidad productiva en una importante ventaja comercial. Sostener este crecimiento exigirá mucho más que ampliar la oferta. La variabilidad climática, los cambios en los patrones de lluvias y temperaturas, la disponibilidad de agua y una mayor presión de plagas y enfermedades están elevando los desafíos para la producción frutícola.
A ello se suma un mercado internacional más competitivo, donde la calidad, la condición de llegada, la trazabilidad, la innovación varietal y la eficiencia logística adquieren cada vez mayor relevancia. Fenómenos como El Niño pueden intensificar parte de estos desafíos en distintos países de la región, alterando calendarios productivos y obligando a las industrias a fortalecer su capacidad de anticipación y respuesta.
El reto hacia adelante será convertir esa capacidad de adaptación en una nueva ventaja competitiva. Invertir en tecnología, infraestructura hídrica, genética, sanidad y diversificación de mercados permitirá que América Latina y el Caribe no solo mantengan su protagonismo, sino que construyan una fruticultura más resiliente y preparada para seguir abasteciendo al mundo en un entorno cada vez más cambiante.










