Perú: Segundo exportador de cacao en grano en latinoamérica 2025

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El cacao peruano continúa ganando espacio en el comercio internacional. Durante 2025, las exportaciones mundiales de cacao en grano movilizaron 3,799 mil toneladas, de las cuales más del 21% correspondió a América Latina y el Caribe, una participación que evidencia la creciente relevancia de la región dentro del abastecimiento global.

En este escenario, Perú reafirmó su protagonismo al mantenerse, por tercer año consecutivo, como el segundo exportador de cacao en grano de Latinoamérica y alcanzar el séptimo puesto en el ranking mundial. Este posicionamiento refleja el esfuerzo articulado de las familias productoras, las empresas privadas y el sector público, actores que han contribuido a fortalecer la presencia del cacao peruano más allá de sus fronteras.

Exportadores de cacao en grano en latinoamérica

  1. Ecuador: 

En 2025, las exportaciones ecuatorianas de cacao en grano alcanzaron 552 mil toneladas, un crecimiento del 27% en volumen, con lo que el país concentró cerca del 69% de los envíos de Latinoamérica. Este desempeño estuvo favorecido por un escenario excepcional de mayores precios y volúmenes, factores que permitieron al cacao tener un peso decisivo en los resultados exportadores del país.

Las perspectivas apuntan a que Ecuador continuará incrementando su producción y sus exportaciones en los próximos años, aunque la alta exposición a las variaciones de los precios internacionales sigue siendo un factor relevante. En este contexto, el reto será transformar el actual ciclo favorable en un crecimiento sostenible, mediante mejoras en productividad, mayor trazabilidad y el desarrollo del procesamiento local para generar más valor dentro de la cadena cacaotera.

  1. Perú: 

En 2025, las exportaciones peruanas de cacao en grano alcanzaron 120 mil toneladas, un crecimiento del 17% en volumen, que permitió al país concentrar el 15% del comercio latinoamericano. Este avance responde a una oferta reconocida por su calidad, aroma y diversidad, pero también al trabajo de organizaciones y mipymes que han fortalecido su capacidad para atender las nuevas exigencias del mercado. A ello se suma una mayor presencia de cacao orgánico y certificado, atributos que ganan relevancia por su relación con la sostenibilidad, la trazabilidad y la agricultura familiar.

Sin embargo, el desempeño del exportador de cacao en grano peruano ya no depende únicamente de colocar mayores volúmenes, sino también de desenvolverse en un mercado marcado por constantes variaciones de precios. Para 2026, el escenario podría cambiar ante una mayor disponibilidad de cacao procedente de África occidental, lo que ejercería presión a la baja sobre las cotizaciones internacionales y reduciría los niveles excepcionales observados previamente.

  1. República Dominicana: 

En 2025, las exportaciones dominicanas de cacao en grano alcanzaron 77 mil toneladas, con un crecimiento del 25% en volumen y una participación del 10% en el comercio latinoamericano. Este avance coincidió con precios internacionales en niveles históricos, un escenario que impulsó nuevas inversiones en la renovación de plantaciones, mejores prácticas agronómicas y un mayor control de plagas y manejo de las cosechas, contribuyendo así a fortalecer la productividad.

Este resultado también refleja la capacidad de adaptación de los productores y las acciones públicas orientadas a promover y diversificar las exportaciones. Hacia adelante, el desafío para República Dominicana será sostener las mejoras productivas y avanzar hacia cadenas que generen mayor valor agregado local, especialmente frente a un mercado internacional que continuará ofreciendo oportunidades, pero también estará expuesto a la volatilidad de los precios.

  1. Colombia: 

En 2025, las exportaciones colombianas de cacao en grano alcanzaron 16 mil toneladas, registrando un notable crecimiento del 60% en volumen y una participación del 2% en el comercio latinoamericano. Este avance estuvo respaldado por una sólida base productiva: tras superar las 67 mil toneladas de cacao en 2024, la producción se mantuvo cerca de las 70 mil toneladas en 2025. Aunque los envíos continúan concentrados en determinadas regiones, otros departamentos comienzan a incorporarse con mayor fuerza a la actividad exportadora.

Este escenario abre oportunidades para fortalecer diferentes etapas de la cadena, desde la siembra y renovación de cultivos hasta el desarrollo de infraestructura de postcosecha. El crecimiento de los volúmenes comercializados también evidencia una mayor madurez operativa, sentando las bases para que Colombia continúe avanzando en la transformación y fortalecimiento de su sector cacaotero.

  1. Venezuela: 

En 2025, las exportaciones venezolanas de cacao en grano alcanzaron 16 mil toneladas, un crecimiento del 8% en volumen, con una participación del 2% en el comercio latinoamericano. Su oferta se sustenta en la diversidad genética de más de 60 variedades y en las condiciones productivas de seis estados clave, atributos con los que el país busca ampliar su presencia internacional y fortalecer el posicionamiento de su cacao.

Como parte de esta estrategia, Venezuela viene promoviendo el cacao producido en el estado de Miranda hacia el mercado ruso mediante una alianza comercial. Esta apertura representa una oportunidad para diversificar los destinos de exportación y, al mismo tiempo, fortalecer el desarrollo agroindustrial y las relaciones comerciales con la Federación de Rusia.

Perspectivas del comercio mundial 2026

El mercado mundial del cacao inicia 2026 bajo un escenario distinto al observado anteriormente. Las mejores condiciones climáticas en África Occidental han favorecido las cosechas de Costa de Marfil y Ghana, aumentando la disponibilidad de grano y ejerciendo presión a la baja sobre los precios en el corto plazo. Sin embargo, esta corrección no elimina la vulnerabilidad del mercado, que continúa expuesto a posibles alteraciones de la oferta vinculadas al clima, la evolución productiva de África Occidental y las nuevas exigencias regulatorias de la Unión Europea.

En este contexto, la gestión del riesgo será determinante para los actores de la cadena. Los periodos de recuperación de las cotizaciones pueden convertirse en oportunidades para proteger márgenes mediante coberturas, aunque manteniendo suficiente flexibilidad ante eventuales cambios en la oferta. Así, 2026 se perfila como un año en el que productores y exportadores deberán combinar una lectura constante del mercado con decisiones comerciales oportunas, en un sector que, pese al ajuste de precios, mantiene un equilibrio global todavía frágil.

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