Entre enero y agosto del 2026, las exportaciones de fresa congelada a Estados Unidos alcanzaron las 6,132 toneladas por US$ 12 millones, creciendo 37% en volumen y 31% en valor frente al mismo periodo del año anterior. Más allá del avance registrado, estas cifras reflejan una oportunidad que empieza a tomar mayor fuerza para la oferta peruana en un mercado donde la conveniencia, la calidad y el consumo asociado al bienestar vienen transformando la demanda de frutas congeladas.
En Estados Unidos, la fresa congelada encuentra cada vez más espacios de consumo, desde smoothies y mezclas de berries hasta snacks y distintas preparaciones vinculadas con una alimentación práctica y saludable. Al mismo tiempo, las importaciones han adquirido mayor relevancia para complementar una oferta local destinada al procesamiento que se mantiene por debajo de sus niveles históricos, en un escenario donde la estacionalidad y las condiciones climáticas también influyen sobre la disponibilidad de fruta.
Perú comienza a responder a este escenario con una base productiva que viene ganando dimensión. La producción nacional pasó de alrededor de 42 mil toneladas en 2024 a superar las 51 mil toneladas en 2025, mientras el cultivo reúne cerca de 3 mil hectáreas y más de 2 mil productores. Lima concentra el 80% de la producción, principalmente en los valles de Huaral, Cañete y Chillón, a los que se suman Ica y zonas de la sierra cercanas a la costa. Esta combinación de mayor oferta, distintas zonas productoras y avances en tecnificación abre espacio para que la fresa peruana continúe desarrollando su presencia en el negocio internacional del congelado.
Principales empresas exportadoras de fresa congelada a Estados Unidos
Entre enero y agosto del 2026, un total de 18 empresas peruanas exportaron fresa congelada a Estados Unidos. Sin embargo, los envíos mantuvieron una alta concentración: las cinco principales compañías reunieron el 94% del volumen despachado hacia este mercado. Dentro de este grupo, el mayor dinamismo de algunas empresas también generó cambios importantes en las posiciones frente al año anterior.
Grupo Virú se mantuvo como el principal exportador, con 2,137 toneladas enviadas. El cambio más destacado fue protagonizado por Grupo Mebol, cuyos despachos crecieron 161% y alcanzaron las 1,635 toneladas, avance que le permitió escalar del tercer al segundo lugar. Con ello superó a Grupo Danper, que, pese a incrementar sus envíos, pasó a la tercera posición con 988 toneladas.
Un dinamismo aún mayor mostró Agrícola y Ganadera Chavín de Huántar, cuyos envíos crecieron más de 327%, permitiéndole avanzar del séptimo al cuarto puesto. Estos movimientos muestran que el crecimiento de la fresa congelada peruana en Estados Unidos también viene acompañado de una mayor participación de empresas que están ganando espacio con rapidez dentro de este mercado.
Retos y oportunidades para las fresas congeladas
El buen momento comercial de la fresa congelada abre una oportunidad para ampliar la presencia peruana en el exterior, pero sostener este avance dependerá de fortalecer la cadena desde el campo. Mejorar el acceso a material vegetal de calidad, elevar los rendimientos y adaptar el manejo agronómico a las condiciones de cada zona serán factores clave para construir una oferta más estable y eficiente.
El desafío también pasa por acercar a más productores a los estándares que requiere la industria, con fruta homogénea, disponibilidad continua y condiciones que permitan mantener la rentabilidad del cultivo. Una cadena mejor integrada puede facilitar ese proceso y convertir el crecimiento de la demanda en una oportunidad de mayor alcance para el sector.
Con Estados Unidos como principal espacio de desarrollo, la fresa congelada peruana también tiene margen para explorar nuevos destinos en Norteamérica, Europa y Asia. Consolidar primero una oferta competitiva y constante será fundamental para que este crecimiento trascienda una coyuntura favorable y se convierta en una nueva oportunidad para la agroexportación peruana.










