Entre las semanas 18 y 33 de la campaña 2026/27, las exportaciones de arándanos peruanos alcanzaron las 61 mil toneladas por US$ 472 millones, con un crecimiento del 75% en volumen y del 69% en valor. Sin embargo, este avance responde principalmente a un adelanto de los envíos y no necesariamente anticipa un mayor volumen al cierre de la temporada. Las temperaturas más cálidas aceleraron la cosecha, mientras que las variedades tempranas y las plantaciones jóvenes que alcanzaron su madurez permitieron contar con más fruta durante las primeras semanas.
La industria dispone actualmente de 29,127 hectáreas. La Libertad concentra 12,888 hectáreas; Lambayeque, 7,519; e Ica, 4,199. En conjunto, estos tres departamentos reúnen el 84% de la superficie nacional. Aunque el norte mantiene el predominio productivo, Ica registra el mayor dinamismo en nuevas instalaciones. A ello se suma la renovación de los campos: Sekoya Pop, Ventura, Biloxi y Mágica abarcan el 61% del área cultivada, reflejando la búsqueda de una oferta con mayor productividad, calidad y capacidad poscosecha.
Este inicio adelantado convive con un escenario climático más desafiante para los siguientes meses. Si las altas temperaturas continúan, podrían afectar la cantidad de fruta apta para exportación, así como su tamaño, firmeza, apariencia y tiempo de conservación. Por ello, el crecimiento acumulado hasta la semana 33 debe entenderse como el resultado de una campaña que comenzó antes, no como una tendencia que necesariamente se mantendrá hasta el cierre.
Principales destinos de las exportaciones de arándanos
Durante el periodo analizado, los arándanos frescos peruanos llegaron a 46 mercados. Sin embargo, los tres principales destinos concentraron más del 75% de los envíos, lo que evidencia que una parte importante de la campaña aún depende de pocos compradores. La mayoría de los mercados más relevantes registró resultados positivos, mientras que China fue la excepción, con una contracción del 9%.
- Estados Unidos: Los envíos de arándanos peruanos a Estados Unidos crecieron un 127% y concentraron el 42% del volumen exportado, con un aumento del 10% en su participación. Este avance coincidió con la rápida disminución de la producción estadounidense y una todavía limitada presencia de fruta mexicana. En esta transición entre la menor oferta local y el incremento de las importaciones, el Perú encontró una ventana favorable para ampliar sus envíos.
- Países Bajos: Los envíos de arándanos peruanos a Países Bajos aumentaron un 93% y concentraron el 22% del volumen exportado, con un crecimiento del 2% en su participación. Su relevancia va más allá del consumo interno, pues funciona como la principal puerta de entrada y centro de redistribución de la fruta peruana hacia otros mercados de la Unión Europea.
- China: Los envíos de arándanos peruanos a China disminuyeron un 9% y concentraron el 13% del volumen exportado, con una reducción del 12% en su participación. Este resultado estuvo relacionado con una mayor disponibilidad de fruta local, la preferencia del consumidor chino por arándanos más dulces y las dificultades para conservar la calidad durante los largos tiempos de tránsito, especialmente ante las altas temperaturas registradas entre marzo y mayo.
Otros destinos importantes
- Reino Unido: Los envíos crecieron un 138% y alcanzaron las 3 mil toneladas.
- Taiwán: Las exportaciones aumentaron un 131%, hasta llegar a 1.9 mil toneladas.
- Hong Kong: Los despachos sumaron 1.8 mil toneladas, un 45% más que en el periodo anterior, aunque su participación en el total exportado se redujo.
Proyección para el cierre de la campaña 2026/27
De acuerdo con la cuarta proyección de Proarándanos, el Perú cerraría la campaña 2026/27 con cerca de 382 mil toneladas de arándanos frescos exportados, un volumen 6% menor frente a la campaña anterior. La revisión responde al agravamiento de las condiciones climáticas y al impacto de El Niño sobre la productividad, cuyos efectos se concentrarían principalmente en la etapa central y final de la temporada.
Así, el rápido crecimiento registrado durante las primeras semanas no contradice la proyección de una menor campaña. Mientras el adelanto de la cosecha elevó temporalmente los despachos, el comportamiento de los siguientes meses estará condicionado por la respuesta de los campos al clima. El verdadero balance, por tanto, no dependerá del ritmo con el que comenzó la campaña, sino del volumen y la calidad que el sector logre sostener hasta su cierre.










