Exportaciones de jugo de maracuyá 2026: Enero a agosto

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Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones peruanas de jugo de maracuyá alcanzaron los US$ 62 millones y 14 mil toneladas, registrando crecimientos del 19% en valor y 9% en volumen respecto al mismo periodo de 2025. Este desempeño refleja un mayor dinamismo comercial, acompañado de una mejora en los precios internacionales del producto.

El precio FOB promedio pasó de US$ 4.03 a US$ 4.42 por kilogramo, un incremento del 10% que contribuyó a que el valor exportado creciera a un ritmo superior al volumen. Esta evolución evidencia que el desempeño del sector no solo estuvo asociado a mayores embarques, sino también a mejores condiciones de valorización de la oferta peruana.

En un escenario internacional donde la competitividad depende cada vez más de la calidad, la diversificación y la capacidad de procesamiento, el jugo de maracuyá representa una oportunidad para fortalecer la participación del Perú en el comercio de productos agroindustriales con valor agregado.

Principales mercados de destino del jugo de maracuyá peruano

Países Bajos se consolidó como el principal destino del jugo de maracuyá peruano, con compras cercanas a los US$ 28 millones y 6 mil toneladas entre enero y agosto de 2026. Este mercado concentró aproximadamente el 45% del valor exportado, reafirmando su importancia dentro de la estructura comercial del sector.

Su protagonismo también responde a su posición como uno de los principales centros logísticos y de distribución de Europa, desde donde los productos agroindustriales pueden acceder a otros mercados del continente. Esta ventaja convierte al país neerlandés en un punto estratégico para la presencia del jugo de maracuyá peruano en la industria alimentaria europea.

Por su parte, Estados Unidos se ubicó como el segundo mercado de destino, con cerca de 3 mil toneladas y un crecimiento del 19% en volumen respecto al mismo periodo de 2025. Este avance representa una oportunidad para fortalecer la presencia peruana en un mercado con aplicaciones comerciales en bebidas, mezclas tropicales e ingredientes destinados a la industria alimentaria.

Francia completó el grupo de los tres principales destinos, con aproximadamente 2 mil toneladas y un incremento del 14%. Su desempeño reafirma la importancia del mercado europeo para el sector, donde el jugo de maracuyá peruano mantiene presencia como insumo para la elaboración de bebidas y alimentos procesados.

A estos resultados se suma el dinamismo de otros destinos, como Chile, Alemania y Rusia, que contribuyen a ampliar las oportunidades comerciales. Sin embargo, la elevada concentración de los envíos en los principales compradores también plantea la necesidad de continuar diversificando mercados y fortaleciendo relaciones comerciales.

Los desafíos productivos y las nuevas oportunidades de valor agregado

El crecimiento exportador del jugo de maracuyá peruano abre nuevas perspectivas para la agroindustria nacional, aunque también pone en evidencia desafíos que deben atenderse para sostener su competitividad.

Entre los principales retos destacan la baja productividad de numerosos pequeños agricultores, las limitaciones en el acceso a asistencia técnica, las restricciones hídricas en determinadas zonas productoras y la necesidad de incorporar material genético de mayor rendimiento. A ello se suman la limitada asociatividad y las dificultades para integrar a más productores en cadenas formales de abastecimiento y exportación.

Superar estas brechas será fundamental para garantizar una oferta de materia prima más estable, elevar la eficiencia productiva y responder a los requerimientos de una industria que necesita asegurar calidad, continuidad y trazabilidad.

Al mismo tiempo, el potencial del maracuyá peruano va más allá de la producción de jugos, pulpas y concentrados. El aprovechamiento de subproductos, como las cáscaras y semillas, abre oportunidades para desarrollar ingredientes de mayor valor agregado, entre ellos aceites para la industria cosmética, pectinas, fibras alimentarias y otros componentes de uso industrial.

Estas alternativas permitirían aprovechar de manera más integral la fruta, reducir los residuos del procesamiento y generar nuevas fuentes de ingresos para la cadena agroindustrial. No obstante, su desarrollo comercial dependerá de mayores inversiones en investigación, tecnología y capacidad de transformación.

De cara a los próximos años, el desafío del sector será convertir el crecimiento exportador en una mayor competitividad productiva e industrial. Fortalecer la articulación entre agricultores y empresas procesadoras, diversificar destinos y ampliar la oferta de derivados será clave para que el Perú capture mayor valor en el mercado internacional del maracuyá.

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