Las agroexportaciones peruanas alcanzaron los US$ 5,436 millones durante el primer semestre de 2026, un 3% más que en el mismo periodo del año anterior. Aunque este resultado establece un nuevo récord para el sector, también evidencia una marcada desaceleración frente al crecimiento del 24% registrado entre 2024 y 2025.
El cacao y sus derivados explican buena parte de esta moderación. Tras incrementar su valor exportado en 65% durante 2025, estos productos registraron una contracción del 44% en 2026. Sin embargo, el descenso no respondió a una menor cantidad enviada, pues el volumen creció 3%, sino a la caída de 46% en el precio promedio de exportación.
Este ajuste está vinculado principalmente con la recuperación gradual de la oferta mundial. Costa de Marfil y Ghana lograron estabilizar parcialmente su producción después de las caídas de 2023, aumentando la disponibilidad de cacao procedente de África Occidental y ejerciendo presión sobre las cotizaciones internacionales.
Palta, uva y arándano lideran la oferta agroexportadora
- Paltas frescas: La palta fresca encabezó las agroexportaciones peruanas durante el primer semestre de 2026, al concentrar el 18% del valor total. Sus envíos aumentaron 11% en valor y 6% en volumen, impulsados por una mayor oferta procedente de La Libertad, Ica, Áncash, Piura y Arequipa, así como por el crecimiento de los despachos hacia Europa y Asia.
El volumen exportado mostró sus mayores incrementos al inicio del año: 50% en enero, 43% en febrero y 21% en marzo. Sin embargo, este ritmo se moderó progresivamente hasta junio, lo que indica que el crecimiento semestral respondió principalmente a un adelanto de la campaña. Las altas temperaturas aceleraron la acumulación de materia seca y permitieron que parte de la fruta estuviera disponible antes de lo habitual. - Uvas frescas: La uva fresca ocupó el segundo lugar entre las agroexportaciones peruanas, con una participación del 15% y un crecimiento de 16% en valor. Para interpretar este resultado debe considerarse la estacionalidad del cultivo, pues el primer semestre comprende principalmente el tramo final de la campaña 2025/26. Por esta razón, los despachos se redujeron gradualmente conforme se acercaba su cierre.
El incremento del valor exportado estuvo asociado con una mayor valorización de la oferta peruana y el avance del recambio varietal. Actualmente, cerca del 85% de las áreas cultivadas corresponde a variedades licenciadas, más alineadas con las preferencias de los mercados internacionales. Estados Unidos se mantuvo como el principal destino, al recibir más del 50% del volumen, concentrado especialmente entre enero y marzo por la oferta de contraestación y la mayor disponibilidad de uvas modernas sin semilla. - Arándanos frescos: El arándano fresco se ubicó como el tercer producto de las agroexportaciones peruanas, con una participación del 8% y un crecimiento de 52% en valor. Este avance estuvo respaldado por una mayor disponibilidad de fruta y una mejor valorización en los mercados internacionales. La Libertad y Lambayeque incrementaron sus envíos en 28% y 30%, respectivamente, mientras que Ica destacó con un aumento de 72%.
Este desempeño confirma la importancia del recambio varietal como fuente de mayor valor. En un mercado cada vez más exigente, la cotización del arándano no depende únicamente del volumen disponible, sino también de la condición de la fruta, el cumplimiento de los programas comerciales y la llegada en el momento adecuado, factores que fortalecen el posicionamiento de la oferta peruana.
El crecimiento del sector entra en una nueva etapa
La evolución de las agroexportaciones peruanas durante el resto de 2026 estará determinada por la capacidad del sector para adaptarse a un entorno más complejo. Las campañas productivas, las cotizaciones internacionales y el desempeño logístico tendrán efectos distintos sobre cada cultivo, por lo que el crecimiento dependerá tanto del volumen disponible como de la calidad y el valor generado por la oferta.
En este contexto, el clima continuará siendo el factor de mayor incertidumbre. Las alteraciones de temperatura y la proliferación de plagas pueden reducir los rendimientos y afectar las características comerciales de los productos. También será necesario observar el comportamiento de los precios del cacao y el café, asegurar el acceso a contenedores refrigerados y mejorar las operaciones en los principales puertos. Estas condiciones exigen acelerar las inversiones en infraestructura hídrica, gestión preventiva, conectividad portuaria y apertura de destinos.
El siguiente impulso del agro peruano deberá provenir de un uso más eficiente de los recursos, no solo de la incorporación de nuevas hectáreas. Aplicar tecnología e inteligencia artificial, optimizar el manejo del agua y avanzar en la transformación de alimentos permitirá elevar la productividad y responder a mercados más exigentes. El éxito del sector no se medirá únicamente por el valor exportado, sino también por su capacidad para integrar a más agricultores y trasladar los beneficios de la innovación a toda la cadena productiva.










